La exposición al plomo en la niñez conllevaría un cociente intelectual más bajo en la edad adulta.

Los adultos que mantuvieron una exposición elevada al plomo en la niñez podrían tener un cociente intelectual inferior y unos trabajos con salarios más bajos en la edad adulta.
Un estudio neozelandés siguió a 565 sujetos desde el nacimiento en los años setenta hasta la adultez. Cuando el estudio comenzó, Nueva Zelanda tenía uno de los niveles de plomo en la gasolina más altos del mundo. Se recogieron muestras de sangre de los participantes a los 11 años para evaluar los niveles de plomo, y también se realizaron evaluaciones regulares de las capacidades de pensamiento y memoria durante el seguimiento.
A los 38 años, los participantes con más de 10 µg/dL de plomo en la sangre a los 11 años tenían un cociente intelectual que era de media 4,25 puntos más bajo que los que tenían niveles inferiores de plomo en la niñez. Por cada aumento de 5 µg/dL de plomo en la sangre, el CI se reducía en 1,5 puntos.
Otro hallazgo fue que los adultos con niveles más elevados de plomo a los 11 años ejercían trabajos con un salario inferior que los que tenían niveles más bajos de plomo en la niñez. Esto sugiere un vínculo entre el logro laboral y un cociente intelectual más bajo debido a la exposición al plomo en la edad pediátrica.

Reuben A, Caspi A, Belsky DW, Broadbent J, Harrington H, Sugden K, et al.

Deja un comentario